Somos como las cebras, rayadas y difíciles de montar.



lunes, 16 de febrero de 2009

Hace días que te observo
y he contado con los dedos
cuantas veces te has reído
una mano me ha valido.
Hace días que me fijo
no sé que guardas ahí dentro
a juzgar por lo que veo
nada bueno, nada bueno.
De qué tienes miedo
a reir y a llorar luego
a romper el hielo
que recubre tu silencio
Suéltate ya y cuéntame
que aquí estamos para eso
pa' lo bueno y pa' lo malo
llora ahora y ríe luego
si salgo corriendo,
tú me agarras por el cuello
y si no te escucho, grita!
te tiendo la mano
tu agarras todo el brazo,
y si quieres más pues, grita!

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